Destino Agadir

Agadir

Fundada por los portugueses, invadida por los saaditas, colonia francesa y actualmente marroquí, Agadir tiene una historia apasionante, en ocasiones dura, que en 1960 remató un terremoto que destruyó la ciudad. Reconstruida para que su futuro estuviese orientado al ocio y al turismo, la ciudad actual cuenta con unos 700 mil habitantes y vive, básicamente, de los visitantes y de la pesca. Si decides conocerla no tardarás en comprobar que el cambio le ha sentado muy bien.

¿Qué ver?

Mercado Central: El Zoco (también llamado Souk Elhed) es uno de los más grandes del Magreb y supone todo un espectáculo de colores, aromas y sabores. Frutas, verduras, carnes, pescados pero también artículos de decoración, souvenirs o ropa. No olvides que el regateo es casi obligatorio.

Ayuntamiento y alrededores: El Ayuntamiento de Agadir es un edificio moderno construido en los años 60. Un terrible seísmo destruyó completamente el centro histórico de la ciudad a comienzos de esa década y el Gobierno del país decidió entonces levantar una nueva ciudad orientada, como comentábamos anteriormente, al ocio y al turismo. Para recordar la tragedia se construyó el Muro de la Memoria, justo en frente de la Casa Consistorial.

Mezquita de Mohamed V: No podrás visitar su interior pero aún así merece la pena acercarse hasta el barrio de Nouveau Talborjt para contemplarla. Es la mayor mezquita de la ciudad.

Jardín Olhao: Un pulmón verde en pleno centro de la ciudad. Resulta muy agradable pasear bajo la sombra de sus árboles y almorzar en el restaurante que ocupa un rincón privilegiado del mismo.

Playa de Agadir: Sus más de 6 kilómetros de fina arena y aguas prácticamente inmóviles la convierten en una de las paradas obligatorias. Cuenta con todo tipo de servicios como alquiler de barcos, jet sky, y actividades para los niños. Desde la playa puedes acercarte hasta la Mezquita Loubnane dando un corto paseo. En el extremo norte de la playa se encuentra el Puerto Deportivo.

Puerto de Agadir: Siendo el primer puerto sardinero del mundo, no hace falta que te digamos cuál es el plato estrella que se sirve en sus tascas y restaurantes.

La Kasbah: Situada en lo alto de una colina, alberga los restos de la antigua fortaleza del siglo XVI que protegía la ciudad. Desde ella las vistas son excelentes. Eso sí, aunque te digan que es posible acceder a pie, te recomendamos que te ahorres los 45 minutos de cuesta y lo hagas en coche.

Birds Valley:La última parada de este paseo por el centro de Agadir es el Valle de los Pájaros, un pequeño zoo de dos hectáreas y media.

Afueras de la ciudad: A unos 10 minutos del centro en coche está la Medina de Agadir, el caso antiguo. Algo más lejos, al norte de la ciudad, se sitúa el Valle del Paraíso, con su hermoso palmeral rodeado de olivos, almendros y arganes. La Garganta de Asif Tamraght te deparará una de las mayores sorpresas del viaje: unas piscinas naturales donde darse un refrescante baño tras haber visitado la Cascada de Uadi Tinkert, un precioso caudal que se desliza por paredes blanqueadas por los depósitos de calcio que se conoce como “el velo de la novia”. Acércate hasta ella en invierno porque de lo contrario no encontrarás agua. A 40 km. de nuestro destino se encuentra el Cabo Rhir, un alto farallón sobre el océano cuyas vistas te dejarán sin palabras.

¿Qué hacer?

Como ya hemos comentado, la nueva Agadir surgida de los escombros del terremoto de 1960 se levantó con vistas a convertirla en un núcleo turístico. Gracias a ello, podemos disfrutar, entre otros atractivos, de numerosos campos de golf de alta calidad.

Si decides cambiar el césped por la arena, debes saber que algunas playas son ideales para la práctica de deportes náuticos como el surf o el windsurf. En el pueblo pesquero de Taghazout, al norte de Agadir, existe una playa de 15 kilómetros donde encontraremos un gran ambiente con los incondicionales de ambos deportes. No hace falta irse tan lejos para practicar el buceo, el jet sky o subirse a una moto de agua. En muchas de las playas de la ciudad podremos poner a prueba nuestras habilidades.

Más exótico resulta pasear a lomos de un camello. Existen diversas excursiones que pueden contratarse para conocer la ciudad de un modo diferente.

Por último, si lo que quieres es conocer las entrañas de la tierra, tu destino son las cuevas de Wintimdouine, al norte de Agadir. Los amantes de la espeleología podrán recorrer hasta 18 kilómetros bajo los pies del resto de los mortales.

¿Qué comer?

Las mejores zonas para comer se localizan en los bulevares del centro, especialmente en el passage Ait Souss. También es recomendable acercarse hasta el paseo marítimo. En general, la cocina tradicional utiliza en sus recetas frutas exóticas, especias únicas de la región, verduras y marisco. Arriésgate y prueba lo que te recomienden aunque no sepas exactamente lo que te vas a encontrar.

¿Te apetece pescado? Puedes elegir entre los restaurantes más lujosos del puerto deportivo o los más económicos del pesquero. Si buscas algo más de autenticidad acércate hasta el barrio de Nouveau Talborjt, donde suelen comer los locales. Puedes degustarlo asado, guisado o en forma de tajines, uno de los platos más populares de Marruecos.

De entre las recetas de carne destaca, cómo no, el cordero. Se puede pedir asado o al horno. En ambos casos está delicioso. El plato nacional es el tajin, que toma su nombre del cuenco de barro en el que se prepara un guiso de pollo o carne (a veces también pescado) y legumbres. Todo deliciosamente aromatizado y que los comensales toman directamente del mismo plato. Otro de los símbolos gastronómicos de Marruecos es la pastela, una especie de hojaldre con carne de ave, huevo duro, perejil, almendras, azúcar, canela y miel. Es posible tomar couscous cada día y que siempre lo preparen de una forma diferente ya que existen cientos de modos e ingredientes con los que acompañarlo.

En cuanto a los dulces, los tradicionales suelen ser riquísimos. Especialmente populares son los shebbakia y las feqqas con pasas.

Y tras una deliciosa comida, nada mejor que probar la bebida nacional, el té con menta que, aunque parezca increíble, te ayudará a refrescarte en las horas más cálidas del día.

¿Cómo moverse?

A pie: Agadir es una ciudad accesible gracias a sus pequeñas dimensiones. Los principales puntos turísticos son fácilmente visitables mediante cortos paseos. Hay dos excepciones: la Kasbah y el Zoco, algo más alejados.

Taxi: La manera más cómoda y fácil de desplazarse. Durante el día los precios son accesibles pero aumentan notablemente a partir de la caída del sol.

Autobús: Quienes deseen economizar un poco pueden confiar en el transporte público siempre y cuando se utilice en horas de luz natural.

¿Qué comprar?

Agadir es una de las ciudades más caras de Marruecos, aunque para nosotros esta circunstancia tenga una importancia relativa: a ojos de un europeo sigue siendo un destino barato. Los mayores chollos se encuentran en el Zoco, especialmente en productos de artesanía. El mercado está rodeado por una muralla donde se exponen zapatos, pieles, ropa, alimentación, cosméticos, perfumes, bolsos y otros muchos artículos. No olvides que el regateo es casi obligatorio.

En algunos pueblos de las afueras como Inzegane y Tiznit son muy comunes los zocos de joyas de plata. Bucea en sus puestos y seguro que encontrarás lo que andabas buscando.

Consejos y trucos

El regateo es una práctica extendida en todo el país. De hecho, que el cliente no quiera negociar puede resultar incluso molesto para los vendedores. El primer precio que te dirán será generalmente muy elevado, redúcelo considerablemente en tu oferta y, a partir de ahí, déjate arrastrar por el juego.

Otra recomendación muy importante tiene que ver con el consumo de agua. No la bebas nunca del grifo y, cuando la pidas en algún local, asegúrate de que la botella no esté abierta. Tampoco es buena idea tomar fruta sin lavar o alimentos no cocinados. No es que te vaya a ocurrir nada grave; simplemente, que nuestros estómagos europeos no están acostumbrados y pueden sufrir alguna “incómoda” molestia.

Información básica

Moneda Oficial: La moneda oficial de Marruecos es el dirham marroquí (dh).

Idiomas oficiales: El idioma oficial es el árabe. La población alfabetizada habla también francés. En los establecimientos turísticos, es común que los trabajadores conozcan algo de español y otros idiomas.

Documentación necesaria: Los nacionales españoles pueden entrar a Marruecos con su pasaporte vigente durante toda la estancia. No es necesario el visado para viajes turísticos.

Clima: Los amantes del sol tienen en Agadir un paraíso. Excepto en julio y agosto, cuando el calor puede llegar a ser intenso, el resto del año la ciudad goza de temperaturas muy suaves y agradables. La media del invierno ronda los 19 grados, mientras que en verano la temperatura sube entre 9 y 10 grados de media

Vacunas:

– Recomendadas: Tétanos, Triple Vírica y Hepatitis A.

– Situaciones especiales: Fiebre tifoidea, Hepatitis B, Rabia, Gripe, Neumocócica.

No obstante, te aconsejamos que verifiques esta información en la página web del Gobierno de España porque puede haber cambiado: https://www.msssi.gob.es/profesionales/saludPaises.do

Expresiones - Palabras clave

Hola – Ahalan
Adiós – Ma’a ElSalama
Hasta luego – Wada’an
Buenos días – Saba’a AlKair
Buenas tardes – Masa’a AlKair
Buenas noches – Laila Tiaba
Por favor – Min Fadilak
Gracias – Shokran
De nada – Ala ElRahib Wa ElSaa
Lo siento – Ann Eazinak
Sí – Na’am
No- Laa
Bien – Taib
Mal- Saia
Amigo – Sadik